martes, 19 de enero de 2010
Mis "monos"
viernes, 15 de enero de 2010
El Gran Ataque de los Colihuachos
Gran Ataque de los Colihuachos.
Sucedió en la costa cerca de Valdivia.
"Al llegar a la playa empecé a escuchar un zumbido. Miré alrededor y me encontré con este insecto extraño... ¡Extrañísimo!... Si tuviera que describirlo, diría que era como quien dice un tábano si es que los tábanos fueran gigantes con pedazos de piel roja y colmillos. (Nota del traductor: yo sólo traduzco). No tuve tiempo de que en mi mente se registrara la sorpresa, cuando apareció otro y luego dos más y en un momento todo el espacio estaba vibrando al unísono con las alas de estos tábanos que trataban concertadamente de aterrizar en mi polera negra más rápido de lo que los podía rechazar. Inmediatamente descubrí que sus colmillos no eran sólo para atemorizar... mordían y mordían con ganas, sin importarles la velocidad con que trataba de alejarlos".
"En un momento tenía espalda y piernas llenas de mordiscos... empecé a desplazarme para atrás y adelante tratando de ganarles en velocidad pero los insectos me vencían fácilmente. Ya sin otro recurso, abandoné toda clase de vergüenza y corrí desesperada blandiendo los brazos como aspas de molinos de viento... logré golpear a algunos. Sentí sus cuerpos gordos, como pelotas de pin-pon".
"Pronto el enjambre creció tanto y era tan agresivo que el primer ataque, en comparación, era como de mariposas. Estaban por todas partes. Me cubrían brazos y piernas. Se arrastraban por los intersticios de la ropa, rasguñaban mis rodillas. Zumbaban con un terrible murmullo colectivo que habría apagado el ruido de un helicóptero con su volumen ensordecedor. Ya era demasiado para mí. Me lancé como enajenada en cualquier dirección tratando de buscar amparo. Cerca de la senda había tres hombres sentados contra una muralla tranquilos y entretenidos con el espectáculo que les estaba dando".
"Con gran alivio me dí cuenta que los insectos no me seguían hacia la sombra. Además, los hombres no sólo eran amigables sino que también pacientes con mi horrible manera de hablar el español. Uno de ellos agarró uno de los bichos en el aire y sosteniéndolo cuidadosamente entre su pulgar e índice me mostró sus afilados dientes (otra nota: sólo traduzco). Súbitamente hundió sus pulgares en la criatura y la abrió como un libro. Dentro de la cavidad del cuerpo yacía temblando una gota dorada que el hombre chupó con descuido, tirando los restos del bicho por sobre el hombro".
- "Es como miel - dijo sonriendo".
"Una niñita salió corriendo de una casa vecina y pidió que alguien le cazara unos 'colihuachos' (ese es el nombre de los tábanos). Los hombres accedieron y empezaron a abrirlos como maníes y a entregárselos para su deleite. Luego, tal vez cansada de comerlos la niña se distrajo y empezó a perseguir a un gallo que andaba picoteando por ahí, riéndose como loca".
Blair Braveman (Aunque los nombres no se deben traducir, éste se puede interpretar libremente como Belinda Valiente)
domingo, 10 de enero de 2010
Más signos del verano
Me parece que no hay una fiesta o feria de verano que se llame "del Colihuacho". Pero debería haberla. El nombre es sonoro. Suena a rural y a nacional. Su aspecto es apto para la imagen gráfica o para la creación de un personaje. Tiene algo de ninja negro con mezcla de extraterrestre acorazado. Una apariencia muy contemporánea y un montón de potencial para un insecto cargante pero esencialmente soportable.
domingo, 27 de diciembre de 2009
jueves, 19 de noviembre de 2009
Eugenio
Tal vez la particularidad más recordada de Eugenio era la de acarrear su silbato. Siempre en el llavero que colgaba de una cadena larga prendida de algún ojal de su vestimenta. Era éste del tipo de los que utilizan los amaestradores de perros para que el sonido se escuche a largas distancias. Lo usaba Eugenio en las noches campesinas cuando con unos tragos de más no lograba alzarse a la montura de su caballo después de bajarse o caerse. Alguien en el contorno lo escuchaba y acudía a encaramarlo a su cabalgadura.
-¿En cuántos pitazos habrá llegado tu padre anoche? se preguntaba Rita frente a sus hijos.
Eugenio era Eugenio Freire. De Villucura, Provincia de Biobío y las historias son de alrededor de 1940. Póngale o quítele años.
Es difícil buscar referencias actuales para que estos relatos no huelan a libros apolillados, particularmente cuando los protagonistas han desaparecido sin que hubieran tenido la oportunidad de tener un automóvil… apenas vieron tal vez, una película en blanco y negro sin sonido. Pero los trenes y las locomotoras a vapor eran admiradas por su poder y tenían (pensándolo bien, todavía tienen) un atractivo irresistible.
Eugenio solía visitar a un amigo de Los Ángeles, preferentemente en los días domingo de invierno y cuando el trabajo disminuía en el campo.
Elba, la hija de este amigo, me ha contado que se sentaban por dos o tres horas con un par de palabras, si es que eran necesarias.
Eugenio se levantaba al final de la sesión caminando hacia la puerta de salida con un arrastre rítmico de sus zapatos por el suelo y tirando el humo del cigarrillo decía…
-Bueno, aquí se va el tren. Y “chiqui-chiqui-chiqueaba” unos metros más con los pies mientras lanzaba un bien sonoro “peo” al aire de la habitación.
- Y ese, vendría siendo el pito, explicaba como despedida.
Ahora que pongo atención, igual que los trenes antiguos, tampoco el humor motivado por los pedos pierde actualidad. O puede ser que sólo persista en mi cultura familiar.
Eugenio era mi abuelo paterno.
Abajo: Eugenio a la izquierda. ¿Unos 25-30 años antes de la foto anterior?
martes, 17 de noviembre de 2009
martes, 20 de octubre de 2009
El ambiente
martes, 6 de octubre de 2009
jueves, 17 de septiembre de 2009
Digüeñes
martes, 15 de septiembre de 2009
lunes, 14 de septiembre de 2009
martes, 8 de septiembre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
jueves, 3 de septiembre de 2009
El Maqui
Qué es el Maqui
El Maqui es una baya sudamericana de la región patagónica de Chile que ha sido recientemente analizada y se ha encontrado que contiene las concentraciones más altas de antioxidantes y antocianinas que cualquier otro fruto estudiado.
Además de sus increíbles niveles de antioxidantes el Maqui tiene propiedades antiinflamatorias, así como también inhibidoras del COX-2 y antimicrobianas, es decir que destruyen o inhiben el crecimiento de bacterias hongos y virus.
A pesar de ser consumido por siglos por las poblaciones locales, el Maqui sólo ha sido conocido recientemente por el resto del mundo.
Después de la notoria popularidad de la baya del Acai en Norteamérica, los laboratorios han empezado a analizar toda clase de frutas y bayas locales en busca de propiedades beneficiosas para la salud. Los tests realizados por los Laboratorios Brunswick en Massachussets, descubrieron los altos valores ORAC (nivel de antioxidantes) que el Maqui tenía, pero fue su exposición en programas televisivos como el de Rachel Ray, los que pusieron realmente al Maqui a la luz pública internacional.
Beneficios del Maqui
Debido al alto contenido de antioxidantes y a sus propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas, se estima que el Maqui tiene un efecto beneficioso en lo siguiente:
- Neutraliza los radicales libres
- Incrementa el nivel de energía
- Apoya un sistema cardiovascular sano
- Favorece el sistema inmunológico
- Propicia la pérdida de peso
- Tiene propiedades de protección contra el proceso de envejecimiento prematuro.
El Maqui como combatiente de radicales libres
Los radicales libres se forman en el cuerpo como resultado de su metabolismo regular, del ejercicio, de exposición al sol y a los rayos X. También como resultado de la polución del smog o del cigarrillo. Las frutas ricas en antioxidantes y las bayas como el Maqui, disminuyen el número de radicales libres y esto proporciona una gran cantidad de beneficios para la salud especialmente como protección contra enfermedades cardíacas y el cáncer.
Valores ORAC (capacidad antioxidante) del Maqui
Aquí incluimos los valores ORAC-H de algunas de las frutas y las bayas más populares por su poder antioxidante. Como pueden ver el Maqui tiene el valor más alto de todas.
ORAC-H Valor por 100 gr.
- Arándanos 6.500
- Granadas 10.500
- Baya Acai 16.700
- Maqui 27.600
Los datos son del Departamento de Alimentación de los Estados Unidos
(“Reportaje de ORAC” 2007) Con excepción del Maqui, cuyos valores son del Laboratorio Brunswick en Massachusetts.
El Maqui y los niveles de energía
En un estudio de la Universidad de Texas, 80% de los participantes que consumieron Maqui, reportaron un gran incremento de sus niveles de energía y una sensación general de bienestar.
El Maqui y la protección contra el envejecimiento
Los altos niveles de antioxidantes, ayudan a combatir los efectos dañinos de los radicales libres en la piel y los órganos internos. Esto ayuda a hacer más lento el proceso de envejecimiento externa e internamente.
Esta es mi traducción de un artículo del Internet en inglés, similar a varios que encontré.
sábado, 29 de agosto de 2009
El Quillay y el Maqui
La corteza se vendía en el comercio en un atado como una especie de "humita" color canela. Los productores comercializaban lo que llamaban "trolas": largos trozos de la corteza que se vendían por kilo. Se descubrió posteriormente que todo el árbol contenía saponina y la demanda decayó notoriamente para los productores tradicionales por la extracción alternativa a través de "chips" de la madera. Es una especie protegida y al cortar un ejemplar se debe dejar la base del tronco, que después produce vástagos y un nuevo árbol.
Las hojas, la corteza y la flores tienen propiedades medicinales. Curan ciertas afecciones de la piel, son efectivas para remediar la alopecía, tienen propiedades antinflamatorias, son antitusígenas. La miel producida del néctar de sus flores es altamente apreciada, etc. etc.
Estaba informándome de estos aspectos cuando me encontré con un estudio norteamericano que promocionaba el "maqui". La historia era más contundente para enumerar las propiedades de este arbusto que para las del quillay. Básicamente en el artículo explican que el fruto tiene más contenido de antioxidantes que cualquier otro fruto conocido. Una cucharadita de jugo se vende por un dólar, ya que una botella conteniendo dosis de 40 cucharaditas se vende por alrededor de US$40.
Entonces y por ahora, pongo una foto de quillayes y en la próxima salida al campo y el posteo posterior -junto a información más detallada y exacta sobre el maqui- les entrego fotografías correspondientes al arbusto.
Y este verano voy a comer mucho maqui para ponerme al nivel de los consumidores que en el resto del mundo pagan 360 dólares al año por la dosis recomendada de una cucharadita de jugo al día.






