viernes, 5 de marzo de 2010

Sismógrafos de torres

Cuáles caen durante las réplicas: ¿Las de norte a sur?, ¿cordillera a mar?, ¿las flacas?

miércoles, 3 de marzo de 2010

Terremoto 2010


... y la cocina vieja no cayó porque se afirmó en el parrón.

miércoles, 24 de febrero de 2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

La sala de baño en Dimilhue

Y aquí va una mirada más cercana, referida al texto de abajo, para explicitar lo de la diferenciación de tamaño y sexo en los asientos.

sábado, 30 de enero de 2010

Y ahora, algo completamente diferente

Maite y Sebastián están en la arena cavando un hoyo para llegar a China a lo derecho. Con la ventaja de Google Earth y ocioso como soy, me senté frente al computador para averiguar cuál era el lugar exacto donde Seba y Maite van a emerger, al otro lado del planeta, dejando de lado los detalles de que la fuerza de gravedad posiblemente los dejaría suspendidos a medio camino o de que justo no hubiera un agujero en el magma para que pasaren y enfin, algún otro par de nimiedades.

Deduzco que para determinar donde están las "antípodas" usando Google Earth, lo único que hay que hacer es cambiar al punto cardinal contrario, las coordenadas que aparecen al fondo de la pantalla. Puede que esté totalmente equivocado pero así es como lo hice. Si alguien con más información tiene a bien corregirme, agradecido quedo.

El hoyo que los chiquillos están haciendo aquí, donde la señora Silvia en Pedregal y para llegar a China está empezado exactamente a: 37º 18' 56.60" S y 72º 08' 53.40" O.

Entonces cambiamos los puntos cardinales y "earthguguleamos": 37º 18' 56.60" N y 72º 08' 53.40" E....

...y tenemos que los muchachos van a llegar a una zona montañosa de Tajikistán y no a China como era mi creencia. Cerca, pero no en el blanco preestablecido. Es una zona montañosa y se ve bastante desértica.

Al igual que aquí en nuestro punto de entrada, hay dos cumbres nevadas hacia el Este. Aquí en Pedregal se llaman respectivamente Sierra Velluda y Volcán Antuco. En el probable punto de salida son el Monte Marx y el Monte Engels (conservan todavía el nombre de cuando Tayikistán era parte de la Unión Soviética). Hacia el Sur, en Pedregal estaría el campo deportivo llamado Cancha del Treile mientras que en Tayikistán hay un lago y un glaciar que nace de una montaña que se llama Pico Berga (Cordillera del Karakorum, 36º 53' 59.83" N y 71º 47' 59.37" E).

Y ahora, después de toda esta investigación, la Maite se enojó con el Seba porque éste le tiró una bombita de agua y el Seba en respuesta se enojó el doble. No va a ningún Tajikistán y está tapando la porquería de hoyo... pa'que sepan.

Pero, por lo menos les dejo esta idea y la técnica de averiguar casi al milímetro, cuales son las antípodas de, por ejemplo... su sala de baño... dónde puede ser que ahora esté alguien sentado leyendo esto agarrado a su notebook.

martes, 19 de enero de 2010

Mis "monos"

Considerando lo que sigue, talvez esta ilustración de hace algún tiempo es tangencialmente apropiada.

viernes, 15 de enero de 2010

El Gran Ataque de los Colihuachos

Justo cuando iba a escribir otro de los cuentos de Eugenio, me encontré con la historia que una norteamericana escribió el año pasado en el internet. Me pareció una situación tipica de cuando alguien está en un ambiente ajeno. Entonces, sin querer ser despectivo y con todo respeto, como dicen por acá, voy a traducir parcialmente lo que encontré excluyendo lo que no se refiere a los colihuachos. Y digo con todo respeto y la reproduzco, porque sospecho que la misma gringa se daba cuenta que no se veía muy fría, compuesta y elegante durante los sucesos. (Iba a decir "luctuosos sucesos" pero eso sería como ser acarreado por la atracción de los lugares comunes). Pero, bueno, aquí va la historia del ... ¡ta-ta-ta-tan...!

Gran Ataque de los Colihuachos.

Sucedió en la costa cerca de Valdivia.


"Al llegar a la playa empecé a escuchar un zumbido. Miré alrededor y me encontré con este insecto extraño... ¡Extrañísimo!... Si tuviera que describirlo, diría que era como quien dice un tábano si es que los tábanos fueran gigantes con pedazos de piel roja y colmillos. (Nota del traductor: yo sólo traduzco). No tuve tiempo de que en mi mente se registrara la sorpresa, cuando apareció otro y luego dos más y en un momento todo el espacio estaba vibrando al unísono con las alas de estos tábanos que trataban concertadamente de aterrizar en mi polera negra más rápido de lo que los podía rechazar. Inmediatamente descubrí que sus colmillos no eran sólo para atemorizar... mordían y mordían con ganas, sin importarles la velocidad con que trataba de alejarlos".

"En un momento tenía espalda y piernas llenas de mordiscos... empecé a desplazarme para atrás y adelante tratando de ganarles en velocidad pero los insectos me vencían fácilmente. Ya sin otro recurso, abandoné toda clase de vergüenza y corrí desesperada blandiendo los brazos como aspas de molinos de viento... logré golpear a algunos. Sentí sus cuerpos gordos, como pelotas de pin-pon".

"Pronto el enjambre creció tanto y era tan agresivo que el primer ataque, en comparación, era como de mariposas. Estaban por todas partes. Me cubrían brazos y piernas. Se arrastraban por los intersticios de la ropa, rasguñaban mis rodillas. Zumbaban con un terrible murmullo colectivo que habría apagado el ruido de un helicóptero con su volumen ensordecedor. Ya era demasiado para mí. Me lancé como enajenada en cualquier dirección tratando de buscar amparo. Cerca de la senda había tres hombres sentados contra una muralla tranquilos y entretenidos con el espectáculo que les estaba dando".

"Con gran alivio me dí cuenta que los insectos no me seguían hacia la sombra. Además, los hombres no sólo eran amigables sino que también pacientes con mi horrible manera de hablar el español. Uno de ellos agarró uno de los bichos en el aire y sosteniéndolo cuidadosamente entre su pulgar e índice me mostró sus afilados dientes (otra nota: sólo traduzco). Súbitamente hundió sus pulgares en la criatura y la abrió como un libro. Dentro de la cavidad del cuerpo yacía temblando una gota dorada que el hombre chupó con descuido, tirando los restos del bicho por sobre el hombro".

- "Es como miel - dijo sonriendo".

"Una niñita salió corriendo de una casa vecina y pidió que alguien le cazara unos 'colihuachos' (ese es el nombre de los tábanos). Los hombres accedieron y empezaron a abrirlos como maníes y a entregárselos para su deleite. Luego, tal vez cansada de comerlos la niña se distrajo y empezó a perseguir a un gallo que andaba picoteando por ahí, riéndose como loca".

Blair Braveman (Aunque los nombres no se deben traducir, éste se puede interpretar libremente como Belinda Valiente)

domingo, 10 de enero de 2010

Más signos del verano

¡¡¡¡¡Maqui!!!!... Fruto de la planta de la que ya habíamos hablado.

Dos consumidores de maqui.

Siempre me ha parecido extraño no encontrar a los colihuachos mencionados ni en la literatura ni en los periódicos y apenas -rebuscando- en el internet. Llegan por Navidad y se van puntuales el 20 de enero. Vuelan zumbando insistentes alrededor de la gente. Son unos bichos insoportables, constantes y odiosos aunque con una cierta simpatía. Existen dichos cosas y personas nombrados por su causa y conducta, pero son básicamente inofensivos si se exceptúa un pinchazo ocasional cuando no advertimos su presencia.

Me parece que no hay una fiesta o feria de verano que se llame "del Colihuacho". Pero debería haberla. El nombre es sonoro. Suena a rural y a nacional. Su aspecto es apto para la imagen gráfica o para la creación de un personaje. Tiene algo de ninja negro con mezcla de extraterrestre acorazado. Una apariencia muy contemporánea y un montón de potencial para un insecto cargante pero esencialmente soportable.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Signos del verano


Fin del año escolar, asados, frambuesas y Navidad. Se viene el verano.


domingo, 29 de noviembre de 2009


Eugenio Freire Vallejos en el vado del río Dimilhue.
(Click sobre foto para ampliar)

jueves, 19 de noviembre de 2009

Eugenio

Tal vez la particularidad más recordada de Eugenio era la de acarrear su silbato. Siempre en el llavero que colgaba de una cadena larga prendida de algún ojal de su vestimenta. Era éste del tipo de los que utilizan los amaestradores de perros para que el sonido se escuche a largas distancias. Lo usaba Eugenio en las noches campesinas cuando con unos tragos de más no lograba alzarse a la montura de su caballo después de bajarse o caerse. Alguien en el contorno lo escuchaba y acudía a encaramarlo a su cabalgadura.

-¿En cuántos pitazos habrá llegado tu padre anoche? se preguntaba Rita frente a sus hijos.

Eugenio era Eugenio Freire. De Villucura, Provincia de Biobío y las historias son de alrededor de 1940. Póngale o quítele años.

Es difícil buscar referencias actuales para que estos relatos no huelan a libros apolillados, particularmente cuando los protagonistas han desaparecido sin que hubieran tenido la oportunidad de tener un automóvil… apenas vieron tal vez, una película en blanco y negro sin sonido. Pero los trenes y las locomotoras a vapor eran admiradas por su poder y tenían (pensándolo bien, todavía tienen) un atractivo irresistible.

Eugenio solía visitar a un amigo de Los Ángeles, preferentemente en los días domingo de invierno y cuando el trabajo disminuía en el campo.

Elba, la hija de este amigo, me ha contado que se sentaban por dos o tres horas con un par de palabras, si es que eran necesarias.

Eugenio se levantaba al final de la sesión caminando hacia la puerta de salida con un arrastre rítmico de sus zapatos por el suelo y tirando el humo del cigarrillo decía…

-Bueno, aquí se va el tren. Y “chiqui-chiqui-chiqueaba” unos metros más con los pies mientras lanzaba un bien sonoro “peo” al aire de la habitación.

- Y ese, vendría siendo el pito, explicaba como despedida.

Ahora que pongo atención, igual que los trenes antiguos, tampoco el humor motivado por los pedos pierde actualidad. O puede ser que sólo persista en mi cultura familiar.

Eugenio era mi abuelo paterno.



Arriba: Eugenio a la derecha, su amigo a la izquierda.
Abajo: Eugenio a la izquierda. ¿Unos 25-30 años antes de la foto anterior?

martes, 17 de noviembre de 2009

El ambiente

Los caballos continúan siendo parte del paisaje y de las labores rurales.


martes, 20 de octubre de 2009

El ambiente

El clima está lo suficientemente cálido en el hemisferio sur, específicamente en Chile centro-sur, como para poner una frutera encima de la estufa.

Digüeñes

Los mismos hongos de una entrada anterior, ahora en canastos para la venta.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Digüeñes

Con la primavera, aparecen por un corto tiempo, estos hongos comestibles en los "hualles" de la zona.

martes, 15 de septiembre de 2009

De diseño a objeto

Repisa

Diseño: Carlos Freire
Realización: Ralco Muebles

lunes, 14 de septiembre de 2009

De diseño a objeto

Percha

Diseño: Carlos Freire
Realización: Ralco Muebles

martes, 8 de septiembre de 2009

De diseño a objeto

Mesa de centro

Diseño: Carlos Freire
Realización: Ralco Muebles